Ronda WebSite: La Noche de Arcilla. ¿Es pertinente empezar una entrevista con el sentido de un título?
Miguel Ruiz Trigueros: No es únicamente pertinente es además deseable. La arcilla es un elemento maleable; húmeda en las manos del artesano puede estar expuesta a la luz o sumergirse en la oscuridad. Después cuando la forma está hecha, el horno decide que quedará en la superficie y que quedará para siempre en la tinieblas, pero mientras está en las manos del ceramista, absolutamente todo es posible. La arcilla es la vida misma. Al menos la evolución de una narración.
Ronda WebSite: ¿Y la noche?
Miguel Ruiz Trigueros: La noche compensa la oscuridad externa con la interna del barro. En la noche toda la materia que compone la arcilla es exactamente la misma desde el punto de vista de la luz. Una noche de arcilla es por lo tanto un momento en que la superficie de la existencia, de lo que realmente somos, es la misma que lo que se esconde en la profundidad, en el subconsciente, o como quieras llamarlo.
Ronda WebSite: ¿Es por lo tanto el elemento psicológico lo más importante de la obra?
Miguel Ruiz Trigueros: Puede ser, aunque tampoco creo haberlo planteado estrictamente en esos términos, pero cualquier obra adquiere sus propios derroteros. Eso es lo importante en cualquier proyecto creativo. En el fondo posiblemente una novela no sea más que un intento de crear una nueva forma de medir el tiempo.
Ronda WebSite: Tiempo es posiblemente lo que a todos nos falta.
Miguel Ruiz Trigueros: Por supuesto y tanto en un sentido objetivo como metafísico. Da la impresión de que en nuestra época los días siguen teniendo veinticuatro horas pero la gran cantidad de cosas que hacer, han empequeñecido la noción subjetiva del tiempo. A todos nos faltan horas. Seguramente la revolución más grande que se puede hacer en nuestros días es aquella que conduzca a la recuperación del tiempo, como en aquella genial novela de Ende, no se sí para mayores, o para niños, que se titulaba “Momo”.
Ronda WebSite: Estirar el tiempo es entonces el anhelo de quien escribe?
Miguel Ruiz Trigueros: Quizá la palabra no sería estirarlo, sino ensancharlo. El tiempo nos es a todos limitado, pero lo que hagamos con él depende casi enteramente de nosotros Yo diría que lo que realmente se persigue es conseguir que el tiempo pierda su cualidad limitadora. Mire, ahora que estamos en el 80 aniversario de Gabriel García Márquez. Me pregunto si esos 100 años de soledad no serán mucho más terribles, cuando se piensa que ese siglo pasa en un suspiro, sin posibilidad de ensancharlo, hasta una dimensión que pueda ser digerida por nuestras mentes, por nuestra limitada capacidad de raciocinio y asimilación.
Ronda WebSite: ¿Cuáles han sido sus novelas referenciales?
Miguel Ruiz Trigueros: Me viene a la mente ahora otro título famoso “En busca del tiempo perdido” de Marcel Proust, que no es sino una variante del Paraíso Perdido de Milton. Porque el tiempo es el único y verdadero paraíso. Sin embargo creo que la novela que más me ha impactado y a la que regreso ocasionalmente es Zorba el griego de Kazantzakis.
Ronda WebSite: ¿Existe una relación entre la arcilla y el tiempo?
Miguel Ruiz Trigueros: El torno del alfarero gira, como gira el planeta marcando el ritmo del día y la noche, de las estaciones, de los solsticios y los equinoccios. No es casual que el título de esta novela sea “La Noche de Arcilla”. La única que puede ser moldeada con las manos desnudas, como expresa uno de los personajes. El torno no para de girar pero a nosotros nos queda el privilegio de darle forma a al barro. El oficio del alfarero es por lo tanto de necesidad, de determinismo, pero a la vez es de libertad. La libertad a veces insólita de darle forma a nuestras vidas, a pesar del incesante girar de la rueda del tiempo.
Ronda Website 13/03/2007